Mi dueño, su amigo Iñaki ( un experto buceador de pesca submarina ), su perra Luna y un servidor, habíamos partido los cuatro con la ilusión de poder sobrevivir con las riquezas que nos brindara el mar.
Decidimos pasar una aventura de supervivencia en a Costa da Morte, provistos de equipos de pesca submarina y sin alimentos, ( bueno a nosotros, los perros, nos llevaban pienso y comida, ya que no sabemos pescar...). Conocemos mucho esa zona, sobre todo el amigo Iñaki, que ya en alguna ocasión habia sacado del mar un congrio que pesaba 18 Kgs.
Es relativamente fácil poder alimentarse (si uno va con un experto como él ) y con lo que se pueda pescar : pulpos, nécoras, centollos, erizos, lubinas, sargos, pintos, maragotas etc.....
La cuestión era hasta cuando podíamos aguantar sin gastar un solo euro en comida y con esa ilusión partimos a nuestra aventura de supervivencia.

Ya de camino a nuestro destino, Iñaki recibió una llamada de un amigo común, Xan, que estaba pendiente de embarcar en el petrolero en el que trabaja : cuatro meses en el mar y dos en tierra, nos queriamos despedir de él.
Xan, aunque vive cerca de nosotros en La Coruña, pasa mucho tiempo en Carnota, una población costera muy castigada por varios desastres. Esta zona ha sufrido, sin poder remediarlo; el hundimiento del Prestige, incendios en verano e inundaciones en invierno. No se recuerdan desastres de tal magnitud. Prueba de ello es que todavía se pueden encontrar numerosas galletas de chapapote en la arena de la playa. Algún desamprensivo nos quería hacer creer que solo eran unos "hilillos de plastilina". ¡¡ Que se lo pregunten a los vecinos de Carnota !!.
Nosotros hemos presenciado éste desastre, el estado de nuestras playas y de nuestro mar, gracias a muchos voluntarios, como Iñaki, que ha estado colaborando durante tres largos meses, se ha podido "medio solucionar" este desastre ecológico.


En fín, siempre hay que ser positivos o por lo menos intentarlo y ya con ganas de comer nos acercamos a casa de Domingos :

Y a continuación a tomar un café al apartamento de Xan :

Los dos son personas encantadoras y muy agradables, no sabían qué ofrecernos para comer, habían comprado unos panchos grandes y unos mejillones, y eso fué lo que comimos. Mi dueño se encargó de preparar la comida ya que tiene una ligera idea de cocina gracias a su querida Lechuza. Los panchos en una buena plancha y los mejillones al vapor, estaban de rechupete....
Pasamos allí el día, paseamos por la famosa playa de Carnota , que tiene unos 7 kms. de longitud y está considerada la mas extensa de Galicia. A lo lejos, pudimos observar como dos mujeres se apresuraban para salir de la playa. Nos habían confundido con los vigilantes de la cofradía, que vigilan a los furtivos. Eran dos amas de casa del lugar que habían ido a recoger unos cuantos berberechos para hacer una buena empanada. Al ver a Xan, al que conocían, se tranquilizaron y encantadas se ofrecieron a sacar una foto con Iñaki (a la izq. y Xan de negro).

Allí comprobamos el estado del mar ,que no era del todo satisfactorio para la pesca. Hacía un día muy soleado, pero había mar de fondo, eso significa muchas corrientes marinas y la visibilidad en el fondo practicamente nula.

Por lo que decidimos olvidarnos ése día de la pesca y no quedó otro remedio que pasar por el super a comprar provisiones.
Y así fué como cambiamos de planes....
Dirección a Noya, una villa costera de donde es natural mi dueño, todavía conserva la casita y la huerta donde nació.
La huerta está un poco salvaje ya que solo se va en verano por allí. En primavera los árboles frutales están llenos de flores y en verano hay manzanas, peras ,cerezas, higos, claudias, japoneses (ciruelas amarillas ). Da gusto coger la fruta directamente del árbol; su sabor es increible.
Muy cerca de la casa hay un limonero que es de una vecina, Maria, una señora entrañable que conoce a mi dueño desde la infancia. Digo lo del limonero por que a mi dueño le encantan. Todos los días se zampa 2 ó 3 limones, por la mañana están buenisimos, fresquitos con el rocío de la noche, es un verdadero manjar para él. Por eso siempre le decimos que a veces es un poco ácido....
Al día siguiente partimos hacia el castro celta de Baroña, en la localidad de Porto do Son, a unos 15 Kms de Noya aprox. Es una parada obligatoria siempre que estamos por esa zona.
Os aconsejo a los que no sois de aquí, que si alguna vez os animáis a venir a Galicia, no dejéis de visitar este castro celta, no olvidaréis este paisaje.



Y la playa nudista del castro, donde hace años hubo muchos enfrentamientos entre los vecinos del lugar y los bañistas. Hoy en día todo está mas tranquilo y el nudismo en esa playa es legal , por lo que no les queda mas remedio que soportarlo y al que no le guste que no vaya.

Pues bien tampoco era nuestro día de suerte, el mar estaba peor que otros días, por lo que decidimos olvidarnos totalmente de la pesca y vuelta al super a comprar provisiones.
Al día siguiente visitamos la playa de Aguieira, una playa preciosa, a la que solemos ir en verano.


Desde esta playa se pueden ver distintas poblaciones de las Rias Baixas, Muros, Esteiro y el monte Louro.

Os dejamos unas cuantas fotos para que podais observar el paisaje maravilloso que nos ofrece parte de as Rias Baixas.





En fin, lo interesante es que lo hemos pasado estupendamente, no hemos podido lograr nuestros objetivos, pero podeís estar seguros que lo intentaremos de nuevo, la próxima vez antes de partir comprobaremos a conciencia el estado del mar, ese fué nuestro principal fallo.
Espero que os hayan gustado las fotos que hemos sacado.
Volveremos en primavera a realizar nuestra aventura en el mar, ahora vamos a disfrutar de nuestra casa, de nuestra cama y de la familia, a la que echabamos muchísimo de menos.
De verdad lo sentimos amigos, teníamos pensado publicar toda esta pequeña escapada de cuatro locos aventureros pero la naturaleza es asi y nadie puede cambiarla.
Otra vez será.
Jon Reporperro


